Una terapia manual, sutil y no invasiva, que mediante una escucha consciente busca restaurar la movilidad y el equilibrio en el cuerpo. Esta terapia es considerada como una de las técnicas más eficaces que existen. Ayuda a armonizar los diferentes sistemas del cuerpo (nervioso, digestivo, inmunológico…), proporcionando además una relajación profunda y duradera de los tejidos. Como resultado, los animales experimentan una gran mejora en su bienestar general.
El Método Nahual fue desarrollado por Rocío Puche, veterinaria, terapeuta y directora de la Escuela Nahual de Terapias Naturales, en Chinchón, Madrid. Basándose en sus conocimientos y experiencia como veterinaria, y su amplia formación en terapias alternativas, creó un método muy eficaz y seguro para el cuidado de los animales. Con este método propio, denominado Nahual, trata a diario a sus pacientes con graves problemas de salud, tales como insuficiencia renal, cáncer, enfermedades respiratorias, digestivas… con tanto éxito que le ha llevado a tener fama mundial y formar a terapeutas de varios continentes. No solo eso, sino que, con este método, Rocío descubrió que se podía localizar el origen de casi cualquier problema de salud, lo que facilita enormemente el poder ayudar a su curación.
Este método se basa en la terapia craneosacral, adaptada especialmente para animales, teniendo en cuenta su fisiología y necesidades específicas, y mejorando el tiempo de obtener resultados sea cual sea la condición que tenga tu animal. Su objetivo es promover la regeneración del cuerpo y potenciar los procesos de autorregulación natural mejorando significativamente su calidad de vida.
El terapeuta entrenado, detecta a través de sus manos posibles desequilibrios en el cuerpo relacionados incluso con traumas vividos tanto físicos como emocionales. En poco tiempo, puede acceder a niveles profundos del cuerpo y favorecer la activación de procesos de reparación que contribuyen a restablecer el equilibrio de los sistemas corporales, relajando fascias, músculos u órganos internos. Todo esto se lleva a cabo con respeto, sin imposiciones y en plena presencia.
Utilizo un toque consciente y preciso para detectar y posteriormente liberar cualquier desequilibrio presente en el cuerpo del animal. No solo se trata el cráneo y el sacro sino también otras partes según demande el cuerpo del animal en cada momento. Al liberar tensiones, bloqueos o restricciones se restablece el equilibrio en diversos sistemas corporales activando así procesos naturales de sanación.
Cada sesión dura unos 60 minutos y comienza con observación, escucha y un contacto sutil. Cada animal tiene su ritmo, por eso la terapia craneosacral no es cuestión de técnica, sino de confianza y entrega.
Está indicada para perros, gatos, caballos y otros animales domésticos de todas las edades, especialmente aquellos que sufren dolor, problemas de movilidad, estrés o que se encuentran en una etapa avanzada de su vida.
Activación de los mecanismos regenerativos ante cualquier afección
Disminuye el estrés, la ansiedad y la tensión
Influye en la mejora del comportamiento y del equilibrio emocional
Apoyo en la recuperación de la movilidad y la regeneración tras esfuerzos
Activación de los mecanismos regenerativos ante cualquier afección
Disminuye el estrés, la ansiedad y la tensión
Influye en la mejora del comportamiento y del equilibrio emocional
La vida me devolvió a mi verdadero camino cuando experimenté el poder de las terapias complementarias en uno de mis gatos. Mi nombre es Alexandra Habancova y así empezó todo.
Desde muy joven sentí una profunda conexión con los animales. Podía pasar horas observándolos y cuidándolos. Esa pasión me llevó a estudiar en la universidad agrícola. Aunque posteriormente mi vida tomó otro rumbo, el amor por los animales siempre permaneció en mí.
Fue en 2020 cuando mi vida cambió de manera inesperada. Junto a mi familia, encontramos unos gatitos bebés abandonados. Decidimos acogerlos, sabiendo que requerían cuidados especiales para sobrevivir. Gracias a la ayuda veterinaria de la Clínica San Francisco, en Castellón, lograron salir adelante. Sin embargo, unos meses después, uno de ellos presentó un problema de salud importante. La medicina veterinaria convencional no lograba determinar la causa ni la solución. Entonces, comencé a buscar alternativas para mejorar su calidad de vida.
Así fue como conocí El Nahual, consulta de veterinaria holística en Chinchón, y a su fundadora, Rocío Puche. Su conocimiento y enfoque integral lograron mejorar de manera significativa la salud de nuestro gato rápidamente. Descubrí un mundo lleno de terapias complementarias valiosas que pueden transformar vidas y decidí formarme en muchas de ellas.
Mi objetivo es ofrecer un cuidado lleno de amor, ayudando a tus animales a sentirse mejor, más felices y en armonía. Si quieres lo mejor para ellos, ¡estoy aquí para acompañarte en este hermoso camino!
„Botiquín natural para animales y más“
Terapia craneosacral para animales - Método Nahual
Etología equina - comportamiento y comunicación del caballo
Comunicación telepática con animales
ABRT - Animal Brain Release Technique
Suelo trabajar con perros, gatos y caballos, aunque cualquier animal puede ser tratado por mí.
Con frecuencia me muevo para realizar mis terapias en distintos entornos: refugios, centros de rescates, clubes ecuestres y hogares privados.
Además, colaboro activamente con protectoras de animales cuando me necesitan para ayudar a alguno de sus habitantes:
Algunos ejemplos:
El Cau de Vinarós (España)
Psí ostrov (República Checa)
Hípica Bolívar (España)
Psi na život (República Checa)
Quiero expresar mi agradecimiento a mi querida hermana Martina. Para mí es una líder increíble y una fuente constante de inspiración. Su apoyo incondicional y la confianza depositada en mí han sido fundamentales para alcanzar uno de mis mayores anhelos: convertirme en terapeuta y dedicarme a trabajar con animales.
Quiero expresar agradecimiento también a Arancha Cuevas, con quien he tenido el honor de colaborar en numerosas ocasiones. Su amplio conocimiento y su profesionalidad han dejado una huella positiva en mi vida, así como en la de muchos animales y sus dueños. Si te interesa saber más sobre su trabajo sigue lleyendo.
El camino de Cariñosa
Cuando conocí a Cariñosa, una yegua de mirada profunda, sentí que cargaba con mucho dolor. Ella era reservada, cautelosa y desconfiada, pero también mostraba una curiosidad que despertaba interés. Sabía que mi intención era ayudarla.
Conocer su historia fue fundamental para entender su comportamiento. A su llegada a la Hípica Bolívar, estaba desmejorada y delgada. Pronto también se dieron cuenta de que Cariñosa estaba preñada. Aunque en su nuevo hogar recibió la mejor alimentación y cuidados, su potrillo murió a las tres semanas de nacer. Esa pérdida la marcó profundamente y la desestabilizó emocionalmente, provocando que no fuera posible montarla.
Nuestros encuentros fueron respetuosos y tranquilos. Ella marcaba los tiempos y la intensidad de cada sesión. Tras cada encuentro, se veían avances importantes; su cuerpo empezó a liberar tensiones acumuladas y su carácter se volvía cada vez más relajado. La desconfianza se disipó y dejó espacio para llenarla de seguridad y confianza. El traslado al grupo de yeguas le ayudó a reintegrarse aún más. Recuerdo con emoción el día en que se me acercó, tocando mi cara con su hocico con ternura. Se dejó acariciar sin alterarse y permitió que le tocara en lugares donde antes no me dejaba. Cariñosa, hoy en día, está más tranquila, abierta y confiada y se deja montar.
Hemos avanzado juntas en este hermoso proceso, reafirmando que, con respeto, paciencia y amor, incluso las heridas más profundas pueden llegar a sanarse.
El legado de Jack
Durante mis prácticas, tuve la oportunidad de trabajar con Jack y su hermano Dan. Desde el primer día, ambos me brindaron su confianza, permitiéndome poner en práctica lo aprendido mes a mes. Esa confianza fue fundamental para que pudiera ganar experiencia y seguridad en mi labor.
Un día, recibí una llamada de la dueña de Jack, preocupada por su estado. Al llegar a su casa, encontré a Jack muy mal: lloriqueaba y sufría convulsiones. Sentí que su alma estaba lista para partir. En ese momento, simplemente coloqué mis manos sobre su cuerpo, confiando en la terapia craneosacral y en el poder de estar “aquí y ahora”.
Ver cómo su cuerpo se calmaba y las convulsiones cesaban fue un pequeño consuelo en medio de esa situación tan delicada. Cuando su dueña regresó a casa, ocurrió algo muy hermoso entre ellos. Con una mirada, Jack le expresó todo: “Te amo, gracias y adiós”. Esa tarde, partió en paz.
Fue un privilegio haber podido acompañarlo, brindándole paz y dignidad hasta el final.
Herry, una historia de esperanza y transformaciónn
En febrero de 2024, mi hermana me pidió que fuera a visitar a Herry, un perro del refugio „Psí ostrov“ que ella había adoptado de manera virtual. Los primeros meses de su vida los pasó en un criadero donde las condiciones eran muy precarias para los animales. Fue tan impactante que incluso salió en el periódico. Esto dejó huellas importantes y un comportamiento poco habitual: en contadas ocasiones, Herry se mostró agresivo con perros pequeños, pero sumiso ante los más grandes.
No sabía qué esperar de la sesión, especialmente si volvería a gruñir diciendo „¡Aparta!“. Pero lo que me sorprendió fue ver cómo, en el transcurso de la sesión, disminuían las tensiones. Al final de la sesión, Herry estaba tan relajado que casi se quedó dormido.
Lo visité varias veces más, y con cada encuentro, noté avances. Hoy en día, se relaciona mejor con sus compañeros del refugio. A simple vista, puede parecer que Herry necesita mucha cautela y cuidado, pero en su interior, hay un corazón lleno de alegría y ganas de vivir.
(Hípica Bolívar)
Sabía de la existencia de ciertas terapias alternativas para animales, pero me costaba creer que una persona pudiera comunicarse a ese nivel con los caballos, en mi caso. Alexandra conectó con todos mis caballos, pero muy en especial con Cariñosa. La pérdida de su potro la dejó devastada. Se volvió arisca y desconfiada. Sin embargo, gracias a la terapia, la yegua volvió a ser la que era antes. Es algo que realmente casi daba por perdido. Si no hubiera sido por el trabajo de Alexandra, seguramente la habríamos vendido, por lo que la recuperación de Cariñosa ha sido muy importante para mí. También ha dado un empujón a mi otro caballo, Devoto, en su recuperación de una cojera. Estoy muy contenta y seguramente la contrataré cuando se presente la oportunidad. La recomiendo al cien por cien.
(Psí ostrov)
Alexandra entró en nuestras vidas en un momento justo y ha sido una bendición para todos. Posee la capacidad de ver, sentir y aliviar molestias físicas y emocionales. La mayoría de nuestros perros se lanzan a sus brazos con entusiasmo. Los perros tímidos, tras su terapia, se vuelven más cercanos y confiados, y los activos se calman, se vuelven más tranquilos y atentos. Es realmente increíble. Alexandra también influyó positivamente en mi crecimiento personal. Por todo esto, le estoy muy agradecida.
(tutora de Jack)
Alexandra ha venido en varias ocasiones a darle sesiones a mi perro Jack, que ya era anciano y caminaba mal. Ni siquiera levantaba la colita (esa raza siempre la lleva levantada). Después de las sesiones, a Jack le mejoraba el ánimo, y la movilidad, caminaba mejor. También lo acompañó en su último día con nosotros. Me parece una terapia muy recomendable y efectiva para mejorar la calidad de vida de nuestros peluditos.
Sesiones adaptadas para atender las necesidades de cada animal.
Cuéntame tu caso sin compromiso sea cual sea la situación en la que se encuentre.